El 5 de noviembre del 2002, al electorado del Condado de Miami-Dade se le pidió que aprobara el Plan de Transporte del Pueblo, en que se solicitaba un impuesto de medio por ciento sobre las ventas para mejorar los servicios del Metrobus del Condado de Miami-Dade, para mejorar las vías públicas y carreteras de los vecindarios y proveer nuevas líneas de transporte rápido en el Metrorail al oeste de Dade, Kendall, Florida City, Miami Beach y hasta la línea de demarcación con el Condado de Broward. Según el plan de $17,000 millones del Plan de Transporte del Pueblo, el Condado de Miami-Dade se comprometió a añadir más autobuses y rutas, mejorar el servicio, ampliar el transporte rápido y crear miles de empleos relacionados con el transporte y la construcción durante los próximos 25 años.
La propuesta aprobada por los electores rezaba de este modo:¿Deberá implementar el Condado el Plan de Transporte del Pueblo que incluye planes para construir líneas de transporte rápido al oeste de Dade, Kendall, Florida City y Miami Beach así como al norte de Dade; ampliar el servicio de autobuses; añadir 635 autobuses; mejorar la señalización del tránsito para reducir las aglomeraciones del tráfico; mejorar las principales vías públicas y de vecindarios y las carreteras, incluido el drenaje; y sufragar a los municipios para proyectos en las vías públicas y del transporte para lo cual se gravará un impuesto de sobretasa de medio porcentaje sobre las ventas cuyas utilidades serán supervisadas por el Fideicomiso del Transporte Independiente Cívico?
Como pronostiqué en el 2002, aquéllos que presionaron en favor de este impuesto prometieron demasiado y lo vendieron como un curalotodo para los problemas del tráfico del Condado de Miami-Dade. Es por eso que yo, públicamente, me opuse a este referendo del impuesto sobre las ventas aunque, por lo general, no me opongo a peticiones de referendo. Sabemos que los problemas nuestros asociados con las congestiones del tránsito no se resolverán con mucha facilidad, siempre que tengamos a un condado con dos millones y medio de habitantes y varios millares de turistas y visitantes en un día cualquiera, y donde hay un mayor número de automóviles que de chóferes con licencia del Estado. Si no podemos convencer a los conductores para que dejen los automóviles en sus casas ahora y usen nuestro sistema de transporte rápido para desplazarse al trabajo, perderemos la mejor oportunidad para vender nuestro sistema de transporte en masa a los habitantes de esta comunidad.
No obstante, incluso cuando los precios de la gasolina sobrepasa el $4 el galón y sigan en aumento incesante, el pueblo no puede o no quiere abandonar sus vehículos para tomar el autobús si no proveemos una red general de autobuses que ofrezca un servicio frecuente, oportuno y confiable en los vecindarios. Si a un conductor se le pide que deje su auto en su casa y que camine media milla o una milla en temperaturas de alrededor de 94 grados a la parada de autobús más cercana y que entonces espere bajo la lluvia o el sol al autobús que tardará media hora o una hora en llegar y entonces hacer varios cambios para llegar al trabajo, no lo hará. En primer lugar, le tomará varias horas para llegar al trabajo con la posibilidad de llegar tarde. Además, estaría empapado en sudor por la humedad o la lluvia cuando llegue al trabajo después de haber esperado al autobús.
A los electores también se les prometieron cinco nuevos corredores para trenes del metro, cuando el impuesto de medio centavo sobre las ventas ni siquiera podía sufragar el costo de construir uno solo de estos corredores del Metrorail. Estaban dependiendo excesivamente (los planificadores) en la mayor parte de los fondos para estos planes de ampliación del Metrorail, que vendrían del gobierno federal (el 60 por ciento de los fondos), y del gobierno estatal (el 25 por ciento de los fondos). Cuando se depende tanto de que la mayor parte de los fondos provendrá de subvenciones competitivas federales y estatales, entonces todos los planes no son más que fantasía. Estos planes para construir cinco nuevos corredores para los trenes del metro se harían realidad si el gobierno federal escogiera nuestro plan y lo sufragara plenamente, entonces pudiéramos hacer realidad estas promesas. No obstante, no le dijeron a la gente que los fondos de estos programas federales son parte de un proceso muy competitivo con pocas garantías de que se le adjudicaran los fondos y donde hay muchos otros proyectos de transporte mucho más adelantados y prometedores en otras ciudades de la nación. Este proceso para solicitar fondos federales para proyectos de trenes se ha vuelto incluso más competitivo a medida que se han reducido los fondos para sufragar el costo de la guerra en el extranjero. El Estado de la Florida también se ha visto forzado a hacer reducciones masivas de muchos miles de millones de dólares en el presupuesto este año a causa del descenso de las recaudaciones del impuesto sobre las ventas con una economía encaminada hacia la recesión.
De las cinco líneas del transporte rápido prometidas a los electores con arreglo a la propuesta de la boleta, el único proyecto del Metrorail que se está adelantando actualmente para recibir fondos federales ni siquiera reúne los estándares federales relativos al número de usuarios y, por lo tanto, ha sido rechazado para recibir fondos. Se trata de una prolongación de 9.5 millas del sistema del Metrorail a lo largo de NW 27th Avenida para que los residentes y contribuyentes del Condado de Broward puedan subirse en una nueva estación del Metrorail en NW 215th Calle (lindero condal) y desplazarse a trabajar en el "downtown" de Miami. El proyecto de la Línea Naranja puede aliviar los desplazamientos y congestiones del tráfico para los chóferes y contribuyentes del Condado de Broward que elijan vivir en Broward y manejar cada mañana por la I-95 para sus trabajos en Miami, mientras que los residentes y chóferes del Condado de Miami-Dade que han estado pagando este impuesto desde el 2002 se verán forzados a seguir soportando las congestiones del tráfico cuando se desplacen desde el oeste de Dade, Kendall, Westchester, Fontainebleau, Sweetwater y el sur de Dade cada mañana.
Ahora bien, para sufragar el costo de esta ampliación del Metrorail, el Departamento de Transporte del Condado de Miami-Dade está proponiendo que se aumente 50 centavos a la tarifa actual de los autobuses y del Metrorail. La tarifa básica para trenes y autobuses aumentaría 50 centavos y subiría a $2. Los pases mensuales subirían de $75 a $100 a partir del 1ro de octubre. A pesar de una economía que va dirigida a una recesión y de una tasa de desempleo que sube a diario, forzando a más personas a las líneas del desempleo y a la pobreza, el Departamento propone aumentar los impuestos en un 33 por ciento del segmento más pobre de nuestra comunidad mediante este aumento en el costo de la tarifa del autobús. Es más, el Departamento ha empezado a cortar los servicios actuales de los autobuses mediante la eliminación de rutas de autobuses y la reducción de la frecuencia de los autobuses de las rutas restantes. Alrededor de 650 personas hacen 1,300 desplazamientos al día en esas líneas que ha eliminado la Administración. La propuesta del referendo pedía a los electores que aprobaran un plan para ampliar el servicio de autobús en 17 millones de millas de nuevos servicios de autobús, pero sólo proveyeron 11 millones de millas, cuando mucho, y ahora han empezado a reducir esa cifra. Prometieron a los votantes aumentar la flotilla de autobuses al colocar en servicio 635 autobuses adicionales, y nuevamente también fracasaron al no prestar el servicio que prometieron.
Así que, en vez de usar el impuesto del medio por ciento sobre las ventas aprobado por el pueblo para mejorar el sistema de transporte y alentar a los chóferes a usar el sistema ahora que los precios de la gasolina están en un aumento desenfrenado, aunque no han llegado a su punto más alto aún, la Administración propone reducir el nivel de servicio a los usuarios y reducir la confiabilidad y la puntualidad del sistema. Esto es inaceptable e impensable en un momento en que el galón de gasolina cuesta más de $4 el galón y sigue subiendo rápidamente. También, tenemos una economía muy débil, la peor en los últimos 30 años. Es importante recordar que el sistema de transporte existe para que la ciudadanía pueda desplazarse en las grandes zonas urbanas de manera adecuada. Los sistemas de transporte en masa no han sido planeados ni diseñados como productores de ingresos o de empresas lucrativas sino que están diseñados para servir al pueblo. Para servir al pueblo y convencerlo de abandonar su automóvil y usar el transporte en masa uno tiene que hacer que sea conveniente y de fácil acceso para que el público pueda tomar el autobús. Esto involucra proveer una red general de rutas de autobuses con rutas auxiliares en los vecindarios. Estas rutas auxiliares puedan desplazarse vacías hasta que se pueda establecer el número de usuarios mediante promociones y una publicidad adecuada. Sin embargo, si uno no provee estas rutas auxiliares y se depende estrictamente de prestar un servicio de autobuses en las vías principales igual que el Departamento de Transporte ha hecho desde sus inicios hace décadas, entonces el número de usuarios seguirá estancado. Se seguirán oyendo los comentarios de los usuarios que dicen lo siguiente: "Yo no voy a caminar una milla en ropa de trabajo para tomar el autobús en este calor y esta humedad."
Sin embargo, si el deseo es hacer un sistema de transporte lucrativo, entonces privaticemos todo el Departamento de Transporte. Podemos conseguir a una compañía europea, asiática o americana (norte o sur) que venga y se encargue de todo el sistema de trenes y de autobuses por una fracción de nuestro costo, porque ellos no tienen que lidiar con los empleados y los sindicatos gubernamentales. Ellos no tienen que lidiar con la prestación de un servicio a todos los segmentos de la comunidad, trátese de una mala ruta o de una ruta que presta servicios a nuestros residentes más necesitados. Una compañía privada se encargaría del servicio por menos dinero y acabaría obteniendo ganancias si reducen los gastos de mantenimiento, de funcionamiento, de horas extra, de mercadeo y de la mayoría de todos los gastos administrativos de un tope costoso de un Departamento ineficiente. Créanme que con el euro tan fuerte como está, si producimos una solicitud de propuestas, como hizo la Administración con el infame y cuestionable proyecto del túnel, tendremos docenas de compañías europeas y transnacionales pugnando por apoderarse de nuestro sistema de Transporte. Quizás entonces tengamos un sistema eficiente.
¿Qué es lo próximo que cortará la Administración-Corren el riesgo de ser eliminados también por la Administración el Pasaporte Dorado del que disfrutan las personas mayores o el Pasaporte Patriótico otorgado a los veteranos militares de bajos ingresos?
Los electores de esta comunidad fueron engañados de mala manera con el fin de obtener su apoyo para aprobar el incremento del ½ por ciento en los impuestos sobre las ventas. El proyecto recibió el nombre de Plan de Transporte del Pueblo pero en realidad los residentes del Condado de Miami-Dade no hubiesen apoyado el plan si hubieran sabido que tras casi 6 años de pago continuado de este impuesto, todo lo que se ha logrado es un incremento del 33 por ciento en las tarifas de los autobuses y el Metrorail y la reducción del servicio de autobuses públicos a lo largo del Condado de Miami-Dade. Y todo esto es el resultado de extender los servicios del Metrorail hasta el lindero limítrofe con el Condado de Broward, como parte de un proyecto que no cuenta con el apoyo del gobierno estatal ni el federal. Tras seis años en que se recolectaron casi mil millones de dólares procedentes de la población del Condado de Miami-Dade, la administración podía haber entregado a la población un sistema de transporte público a la altura de los mejores en el mundo, con autobuses de última tecnología que se asemejan a trenes de Metrorail sobre ruedas y paradas de ómnibus techadas que podrían incluir estaciones con aire acondicionado en las intersecciones de mayor tránsito, tales como las de Curitiba, Brasil, además de proporcionar sendas de tránsito expreso sólo para ómnibus y otras mejoras viales.
Probablemente se podría haber incrementado la red de rutas de los autobuses con el fin de reducir las distancias que es necesario caminar en barrios residenciales e incrementar la frecuencia de los ómnibus en cada localidad. Sin embargo, muy poco se ha logrado a cambio de todo este dinero en impuestos recolectado de los contribuyentes del Condado de Miami-Dade y la esperanza de costear estos cinco proyectos de Metrorail utilizando fondos paralelos estatales y federales es, desde un punto de vista realista, inexistente, considerando el empeoramiento de la economía nacional y el hecho de que tanto el gobierno federal como el estatal están recortando sus presupuestos hasta la mínima expresión. Incluso si estos programas de fondos federales se restauran en el Condado y a Miami-Dade se le permite competir por estos fondos, uno está mirando un proceso que tomaría docenas de años para ver los frutos, entre recibir en realidad los fondos federales, adquirir el corredor mediante dominio eminente, el diseño y la construcción en sí. Mientras tanto, nuestro sistema de autobuses continuará declinando hasta convertirse en uno de los peores sistemas del mundo, la congestión de nuestras calles seguirá empeorando y los precios de la gasolina seguirán escalando hasta muy entrada la próxima década, mientras que esperamos los trenes prometidos. En resumen, un caos total.
La única solución correcta para este dilema es regresar al electorado en agosto o noviembre y ser honestos con ellos esta vez, explicarles que no hay fondos suficientes para prestar un servicio de autobuses y de trenes de primera clase, pedirles que expresen su preferencia en una boleta de consulta y preguntarles si prefieren usar el impuesto existente de la mitad del uno por ciento sobre las ventas para:
1) Mejorar nuestro sistema de transporte en autobuses con una red de rutas que presten un servicio eficiente y frecuente, mientras que se realizan mejoras a beneficio de los usuarios para que las paradas estén cubiertas y haya estaciones con aire acondicionado para los autobuses de los corredores en que haya mayor número de usuarios. Al mismo tiempo, es necesario mejorar nuestro sistema de vías públicas y carreteras para reducir las congestiones del tránsito y aumentar la seguridad mediante medidas que calmen las vías públicas y amplíen la seguridad en éstas.
ó
2) Mejorar nuestro servicio del Metrorail, para lo cual hay que ampliar el sistema actual a lo largo de NW 27th Avenida rumbo norte hasta el lindero con el Condado de Broward y la NW 215th Calle, así como ampliar el corredor oeste a lo largo de la carretera estatal 836 hasta NW 117th Avenida.
Obviamente el dinero no alcanza para los dos sistemas (trenes y autobús) y tenemos que hacer algo, con rapidez, para proteger y mejorar la calidad de vida de la gente del Condado de Miami-Dade.