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Michael A. Hernandez
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Declaración del alcalde Carlos A. Gimenez relativa a los cambios en las leyes federales de inmigración

MIAMI (Enero 31, 2017)

Los cambios recientes en la política federal de inmigración se han convertido en un tema conflictivo no solo en el Condado de Miami-Dade, sino en todo el país. Comprendo el miedo, confusión e indignación que muchos residentes han expresado y por ello, deseo reiterar mi posición y explicar la razón por la que decidí emitir una Orden Ejecutiva el jueves 26 de enero y esclarecer una vez más cualquier mala interpretación por parte de nuestros residentes.

Cuando fui elegido alcalde por primera vez en el 2011, prometí que toda decisión que tomaría sería en favor de los intereses de todos los miamenses. Como muchas personas de nuestra comunidad, yo soy inmigrante. Mi familia vino de Cuba cuando yo tenía solamente seis años de edad. Mi hermana y yo crecimos en Miami y gracias a que nuestros padres trabajaron duro, tuvimos la oportunidad de recibir una buena educación, ganarnos la vida honestamente y con el tiempo crear una familia propia. Yo sé lo que es ser inmigrante y comprendo las dificultades a las que se enfrentan.

La Orden Ejecutiva que firmé dando instrucciones al Departamento de Correcciones y Rehabilitación de Miami-Dade de cumplir con la política federal de inmigración no cambia eso. Las comunidades que el gobierno federal considera como santuarios pierden los fondos federales. En este año fiscal solamente, el Condado de Miami-Dade ha recibido alrededor de $355 millones en fondos federales, fondos que ayudan a financiar programas cruciales en nuestros departamentos de viviendas públicas, transporte y de policía.

El Condado de Miami-Dade nunca se ha considerado a sí mismo una comunidad santuario y es por ello que, desde que se nos notificó esto por primera vez en mayo del 2016, hemos trabajado con los funcionarios federales para que nos excluyan de esa denominación. Poner en peligro cientos de millones de dólares del gobierno federal sería irresponsable.

Es importante además que nuestros residentes comprendan que esta orden no traerá como resultado detenciones generalizadas e indefinidas. En el 2016, de las alrededor de 80,000 personas arrestadas en el Condado de Miami-Dade, solo se procesaron 174. La Orden Ejecutiva que dicté exigirá que el Departamento de Correcciones continúe cumpliendo con las solicitudes federales de inmigración en cuanto a detener durante 48 horas como máximo a una persona que ya se encontraba bajo la custodia del Condado por violar presuntamente las leyes locales. Esta es la misma política que el Condado de Miami-Dade tenía antes de diciembre del 2013.

Asimismo, vale resaltar que la Orden Ejecutiva no supondrá que los agentes de policía de Miami-Dade van a hacer cumplir las leyes federales de inmigración. Independientemente de los cambios realizados en la política a nivel federal, el principal objetivo de los agentes de policía de Miami-Dade seguirá siendo proteger y brindar servicio, haciendo cumplir las leyes locales. Los residentes deben continuar reportando cualquier actividad delictiva y cooperar con los agentes de policía de Miami-Dade. Estamos aquí para proteger y brindar servicio.

Por último, gran parte de la frustración de nuestra comunidad, y de otras personas en toda la nación, se debe a la ausencia de una reforma integral de inmigración. Yo continúo apoyando una reforma con sentido común de nuestro sistema de inmigración y espero que esto se pueda lograr en un futuro cercano.